En los tiempos que corren la estética es, lamentablemente, un factor importante en nuestras vidas. Que dietas de acá, que dietas de allá...hasta incluso cirugías de todo tipo. Todos buscamos ser lindos, flacos y modernos, pero pocos son los que se preocupan por gozar de una buena salud y mejorar su calidad de vida.

El yodo es esencial para el funcionamiento de nuestro organismo y, por lo tanto, esencial para la buena salud. Además de ayudarte a mantener a punto tu mente, es el encargado de regular la grasa que el cuerpo almacena.

¿Sabías que las tres cuartas partes del yodo almacenado en nuestro cuerpo se encuentran en la glándula tiroidea?

Qué pasa si te falta o te sobra...

Un consumo deficiente de yodo puede causarte trastornos tiroideos y en los fetos, incluso el cretinismo. Por el contrario, un consumo exagerado puede causar hipertiroidismo que se puede manifestar con arritmias, nerviosismo, taquicardia, mucho sudor y bocio.

Datos concretos...

El Consejo Nacional de Investigación ha establecido una recomendación para yodo en la dieta (RDA) de 150 microgramos al día (150 µg/día), con cantidades adicionales de 25 µg/día durante el embarazo y 50 µg/día durante la lactancia. Este consumo diario a través de la dieta es suficiente para satisfacer los requisitos metabólicos del cuerpo.

A través de la nutrición moderna es posible prevenir alteraciones del organismo y corregir malos hábitos. Es cuestión de tomar conciencia de que lo interior es, en definitiva, lo más importante.

Por Natalia Vischi